
En una galería de la avenida del Baix Llobregat, varios locales comparten el mismo conducto vertical hasta cubierta. Limpiar solo tu cocina no vale: si el ramal tiene grasa acumulada en los tramos ciegos, el humo te vuelve o baja por los registros vecinos. Por eso la intervención nocturna se coordina con la gerencia y el mantenimiento del centro para bloquear todo el colector a la vez, no local a local.
Nos organizamos por ramales completos. Mientras unos desmontan filtros y viseras, otros suben a la turbina común para limpiar el caracol. Así evitamos que un local abra su extracción mientras otro está cerrado con productos químicos activos. El trabajo empieza tras el cierre de las cocinas, con protección de planchas y freidoras, y termina cuando comprobamos el caudal conjunto al amanecer.
Por qué el conducto común de una galería manda sobre el calendario de cada cocina
En la galería de la avenida del Baix Llobregat, junto al RCDE Stadium, el aire que respiran los clientes no depende solo de tu campana. Cada local engancha su ramal a un colector único que sube hasta la cubierta técnica. Dentro de ese conducto común se mezclan el vapor del wok, el humo de la brasa y los aerosoles grasos de las freidoras vecinas. Si un tramo acumula residuo, pierde sección útil y resta aspiración al resto. El olor acaba devolviéndose al pasillo comercial porque el sistema ya no evacúa como debería.
Aquí la limpieza deja de ser una decisión individual basada en tu calendario. Pasa a depender del estado general del ramal compartido. En CAMPANIX trabajamos coordinados con la gerencia del centro y el equipo de mantenimiento que abre la cubierta, siempre fuera de servicio y de madrugada. Abrimos registros, desengrasamos conductos y revisamos la turbina para recuperar el caudal real. Entregamos certificado conforme a UNE 100165 y reportaje fotográfico, documentos que tranquilizan tanto a seguros como a inspecciones sanitarias. La extracción funciona cuando todos los tramos están limpios.
Cómo se ordena el trabajo entre los locales del mismo ramal en Splau
Antes de levantar una sola herramienta, se recorre el trazado completo. Aquí hay que ver dónde nace cada ramal, en qué punto empalma con el colector común y cuántos registros existen. Algunos tramos están ciegos, así que toca localizar los puntos de acceso reales o planificar la apertura de nuevos accesos atornillados si el diseño original no lo permite. Con ese esquema claro, ya sobre plano, se fija el orden exacto para la madrugada. Desengrasar la cocina de al lado mientras esta sigue soltando vapor es trabajo a medias; el humo y la grasa vuelven al conducto antes de que termine la limpieza.
La restauración en la galería comercial cierra pasada la medianoche y la franja útil acaba cuando arranca la jornada de apertura. Por eso, el reparto de horas se decide junto a la gerencia del centro y con el equipo de mantenimiento que sube a la cubierta técnica. Se protege la zona de paso y las freidoras, se desmontan filtros y viseras, y se ataca la costra con rascado seco y producto alcalino. El objetivo es dejar cada ramal operativo antes de que el primer cliente pida un café, coordinando turnos para que ningún local pierda servicio por falta de extracción limpia.
Desengrase de campana y plenum con la persiana bajada
Entramos cuando el local está cerrado y la plancha ya ha enfriado. Antes de tocar nada, cubrimos los equipos de cocina y acotamos por donde suele pasar la gente. El suelo del pasillo queda protegido desde el primer momento hasta que terminamos de sacar todo. Retiramos filtros, bandejas y viseras; lo que se desmonta se lleva fuera para lavarlo por inmersión.
El cuerpo de la campana y el plenum reciben una espuma alcalina que respetamos durante su tiempo de contacto. Lo que ya ha formado costra se rasca en seco antes de aplicar el producto. Así bajamos la carga grasa sin mojar lo innecesario. Al ser un food court o una zona con varios locales compartiendo conducto, coordinamos horarios de madrugada con la gerencia del centro y el equipo de mantenimiento. Si necesitas revisar cómo trabajamos estos sistemas comunes, puedes ver más detalles en nuestra sección de servicios.
La cubierta técnica del centro: turbina, cuadros y permisos de acceso
La cubierta técnica es el único camino al colector y al ventilador. En Cornellà, donde varios locales comparten la extracción del food court de la avenida del Baix Llobregat, nosotros no subimos solos: el equipo de mantenimiento del centro abre la puerta y coordina el acceso con la gerencia. Antes de meter mano en el cuadro, se corta y se bloquea la alimentación. Es un paso básico que evita sustos mayores cuando uno trabaja a oscuras, fuera del servicio.
Con la energía aislada, nos vamos a la turbina. El rodete se desmonta siempre que el anclaje lo permite, porque es ahí donde primero nota la pérdida de aspiración por la grasa acumulada. También limpiamos el caracol y la rejilla de descarga. Si la instalación tiene detectores dentro del conducto, avisamos previamente a la central de alarmas para evitar una falsa alarma durante la tarea. Al terminar, montamos todo, comprobamos el caudal real y cerramos el registro.
La prueba de caudal antes de que el centro abra sus puertas
El montaje de la prueba no es una fase aislada, sino el cierre lógico del trabajo nocturno. Cuando los filtros vuelven a su sitio y las bandejas quedan colocadas, el equipo no apaga las luces inmediatamente. Esperamos a que las cocinas del tramo afectado entren en plena carga, imitando la exigencia real de la noche siguiente. Encender una sola campana sirve para poco; lo relevante es ver cómo responde el colector común cuando varios locales extraen aire simultáneamente. Solo bajo esa presión conjunta se comprueba si hemos recuperado realmente el paso libre o si persisten obstrucciones internas que pasaban desapercibidas con cargas bajas.
La verificación final es tan simple como contundente: una tira de papel pegada a la boca de la campana. Si el caudal es correcto, el papel queda adherido al metal sin vacilar ni caer. En un food court o una galería comercial de Cornellà, donde los ramales son largos y compartidos, este detalle marca la diferencia entre un sistema funcional y uno que arrastra humos hacia los locales vecinos. Detectamos cualquier punto pendiente antes de recoger el material y dejar el espacio limpio. No hay margen para errores visuales; si el flujo no tira con fuerza uniforme, ajustamos la posición o revisamos el registro correspondiente hasta lograr la succión estable.
El informe por tramos que se reparte entre locales y gerencia
Cuando terminamos el desengrase, cada titular de local tiene claro qué ha pasado en su tramo. Recibes un reportaje fotográfico con las imágenes del antes y el después de tus puntos abiertos, la ficha técnica del desengrasante alcalino empleado y el certificado oficial de limpieza del sistema. Ese papel te sirve tanto para tu plan APPCC como para tranquilizar a la compañía de seguros, además de indicarte la fecha concreta para volver a revisar la instalación.
La gerencia de la galería o del centro comercial recibe lo que necesita para justificar el mantenimiento común: el esquema exacto de qué parte del colector vertical se ha tratado esa noche. Al separar las partidas documentales, evitamos confusiones administrativas; nadie acaba pagando dos veces por limpiar el mismo tramo de conducto compartido desde la cocina hasta el terrado. Es una forma ordenada de coordinar el trabajo nocturno sin pisarse entre vecinos de planta.
Si necesitas plantear esta división de informes para varios locales colgados del mismo extractor, llámanos al 690 22 09 44 o escríbenos desde /contacto/.